Consiste en tener hambre de conocimiento y estar atento a todas las posibilidades de obtener más y más aprendizaje de aquello que deseamos. Es un arte del buscador. Vivir explorando. Adquiriendo experiencias, situaciones, circunstancias que nos lleven a un mejor uso de nuestro cerebro a la hora de trabajar sobre cualquier nuevo saber.
Su uso común es "abrir la cabeza", es decir, no cerrarse en el mundo de lo conocido e ir por lo que aun no hemos investigado. Hay muchos horizontes por buscar. A medida que vayamos conociendo más, lo que antes nos resultaba difícil ahora nos será fácil o presentará algunas debilidades que nos ayuden a ir rompiendo de a poco la barrera de la dificultad.
Nunca hay que quedarse con lo que a uno se le pide, siempre hay que tratar de buscar más.
Siempre que expandamos la mente, sepamos qué es lo que está bien y qué es lo que está mal.
miércoles, 18 de febrero de 2009
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